Alimentos con vitamina a

Alimentos con vitamina a

Retroalimentación

La vitamina A (retinol, ácido retinoico) es un nutriente importante para la visión, el crecimiento, la división celular, la reproducción y la inmunidad. La vitamina A también tiene propiedades antioxidantes. Los antioxidantes son sustancias que pueden proteger las células contra los efectos de los radicales libres, moléculas que se producen cuando el cuerpo descompone los alimentos o se expone al humo del tabaco y a la radiación. Los radicales libres podrían desempeñar un papel en las enfermedades del corazón, el cáncer y otras enfermedades.
La vitamina A se encuentra en muchos alimentos, como las espinacas, los productos lácteos y el hígado. Otras fuentes son los alimentos ricos en betacaroteno, como las verduras de hoja verde, las zanahorias y el melón. El cuerpo convierte el betacaroteno en vitamina A.
Como suplemento oral, la vitamina A beneficia principalmente a las personas que tienen una dieta pobre o limitada o que padecen una enfermedad que aumenta la necesidad de vitamina A, como una enfermedad pancreática, una enfermedad ocular o el sarampión. Si se toma la vitamina A por sus propiedades antioxidantes, hay que tener en cuenta que el suplemento podría no ofrecer los mismos beneficios que los antioxidantes presentes de forma natural en los alimentos.

Deficiencia de vitamina a

La vitamina A es un grupo de compuestos orgánicos nutricionales insaturados que incluye el retinol, el retinal y varios carotenoides provitamina A (sobre todo el betacaroteno)[1][2][3] La vitamina A tiene múltiples funciones: es importante para el crecimiento y el desarrollo, para el mantenimiento del sistema inmunitario y para una buena visión. [4][5] La vitamina A es necesaria para la retina del ojo en forma de retinal, que se combina con la proteína opsina para formar la rodopsina, la molécula que absorbe la luz[6] necesaria tanto para la visión con poca luz (visión escotópica) como para la visión en color[7].
En los alimentos de origen animal, la principal forma de vitamina A es un éster, principalmente el palmitato de retinilo, que se convierte en retinol (químicamente un alcohol) en el intestino delgado. La forma de retinol funciona como una forma de almacenamiento de la vitamina, y puede convertirse en y desde su forma aldehídica visualmente activa, el retinal[3].
Todas las formas de vitamina A tienen un anillo de beta-ionona al que se une una cadena isoprenoide, denominada grupo retinilo[1]. Ambas características estructurales son esenciales para la actividad de la vitamina[8] El pigmento naranja de las zanahorias (beta-caroteno) puede representarse como dos grupos retinilo conectados, que se utilizan en el organismo para contribuir a los niveles de vitamina A[3] El alfa-caroteno y el gamma-caroteno también tienen un único grupo retinilo, que les confiere cierta actividad vitamínica. Ninguno de los otros carotenos tiene actividad vitamínica. El carotenoide beta-criptoxantina posee un grupo ionona y tiene actividad vitamínica en los seres humanos.

Vitamina a alimentos vegetarianos

La vitamina A es una vitamina liposoluble que se almacena en nuestro hígado. Contribuye al crecimiento y desarrollo normales y mantiene sanos nuestros ojos, nuestra piel y nuestro sistema inmunitario.  La vitamina A desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de una visión sana.
Los carotenoides son fitonutrientes que se encuentran en diferentes cantidades en las verduras y frutas.    Los alimentos de colores vivos, como las verduras y frutas de color verde oscuro, naranja, amarillo y rojo, contienen carotenoides.
El Ministerio de Salud de Canadá recomienda comer una verdura o fruta de color verde oscuro y otra de color naranja cada día.  La razón de esta recomendación es que los carotenoides de estos alimentos contribuyen a nuestra ingesta diaria de vitamina A.
¿Qué son los RAE? La vitamina A y los carotenoides se miden de forma diferente.  Se necesitan muchos más carotenoides para producir la misma cantidad de vitamina A que se obtendría de los alimentos de origen animal. El uso de la medida RAE ayuda a tener en cuenta esas diferencias.  Esta es la fórmula:
No se recomienda tomar un suplemento de vitamina A.  Las dosis altas de vitamina A son tóxicas.  Podemos almacenar vitamina A en nuestro hígado durante largos períodos de tiempo.  Esto significa que no corremos el riesgo de padecer una deficiencia de vitamina A, incluso si no comemos alimentos ricos en vitamina A durante unos días.

Vitamina a frutas y verduras

Es un semimito que comer zanahorias te ayude a ver en la oscuridad. El principal nutriente de la zanahoria, el betacaroteno (responsable del característico color naranja de este tubérculo), es un precursor de la vitamina A y ayuda a tus ojos a adaptarse en condiciones de poca luz. La vitamina A no puede darte superpoderes de visión nocturna ni curar tu dependencia de las lentes de contacto, pero comer una cantidad adecuada favorecerá la salud ocular.
La vitamina A también estimula la producción y la actividad de los glóbulos blancos, interviene en la remodelación de los huesos, ayuda a mantener sanas las células endoteliales (las que recubren las superficies interiores del cuerpo) y regula el crecimiento y la división de las células, como se necesita para la reproducción.
Las dos formas principales de vitamina A en la dieta humana son la vitamina A preformada (retinol, ésteres de retinilo) y los carotenoides provitamina A, como el betacaroteno, que se convierten en retinol. La vitamina A preformada procede de productos animales, alimentos enriquecidos y suplementos vitamínicos. Los carotenoides se encuentran de forma natural en los alimentos vegetales. Hay otros tipos de carotenoides que se encuentran en los alimentos y que no se convierten en vitamina A, pero que tienen propiedades beneficiosas para la salud; entre ellos están el licopeno, la luteína y la zeaxantina.

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