Piramidal de la pelvis

Función piramidal

Cualquiera de las masas de tejido en forma de cuña o triangular de la región de la médula interna del riñón (véase el sentido 2a de la médula) que se proyectan como papilas renales en la pelvis renal y tienen un aspecto estriado debido a la presencia de túbulos colectores y conductos colectores.

Cualquiera de las masas de tejido de la región de la médula interna del riñón, con forma algo triangular o de cuña, que se proyectan como papilas renales en la pelvis renal y tienen un aspecto estriado debido a la presencia de túbulos colectores y conductos colectores.

Función de la pirámide renal

La corteza renal es un espacio entre la médula y la cápsula externa. La médula renal contiene la mayor parte de la longitud de las nefronas, el principal componente funcional del riñón que filtra el líquido de la sangre. La pelvis renal conecta el riñón con los sistemas circulatorio y nervioso del resto del cuerpo.

Los riñones están rodeados por la corteza renal, una capa de tejido que también está cubierta por la fascia renal (tejido conectivo) y la cápsula renal. La corteza renal es un tejido granular debido a la presencia de nefronas -la unidad funcional del riñón- que están situadas a mayor profundidad en el riñón, dentro de las pirámides renales de la médula.

La corteza proporciona un espacio para que las arteriolas y vénulas de la arteria y la vena renal, así como los capilares glomerulares, perfundan las nefronas del riñón. La eritropoyetina, una hormona necesaria para la síntesis de nuevos glóbulos rojos, también se produce en la corteza renal.

En un extremo de cada nefrona, en la corteza del riñón, hay una estructura en forma de copa llamada cápsula de Bowman. Ésta rodea un mechón de capilares llamado glomérulo que transporta la sangre desde las arterias renales hasta la nefrona, donde el plasma se filtra a través de la cápsula.

Pirámide renal

En todas las especies, los dos riñones son retroperitoneales y se colocan bien planos contra los músculos lumbares o suspendidos de la parte dorsal del abdomen. El riñón derecho suele estar ligeramente más craneal que el izquierdo. La arteria y la vena renal, los linfáticos, los nervios y el uréter pasan por una única hendidura o hilio. La superficie del riñón está cubierta por una cápsula fibrosa, compuesta principalmente por fibras de colágeno, pero que también puede contener músculo liso y vasos sanguíneos.

Los riñones de los animales domésticos tienen diversas formas (Fig. 11-1). En los perros, gatos, ovejas y cabras, la superficie externa del riñón es lisa y tiene forma de judía. En los cerdos, los riñones son lisos, alargados y aplanados. En los caballos, los riñones son lisos, pero sólo el riñón izquierdo tiene forma de judía, mientras que el derecho tiene forma de corazón. En los grandes rumiantes, la forma general es ovalada, pero se aprecian múltiples lóbulos en la superficie.

La forma más simple del riñón de los mamíferos es el riñón unipapilar, con una única pirámide renal que incluye la base junto a la corteza y un ápice o papila. El riñón unipapilar es común en los animales de laboratorio y representa la unidad básica de los riñones más complejos, que están formados por múltiples lóbulos fusionados en grado variable. Los gatos, los perros, los caballos, las ovejas y las cabras tienen riñones unilobares con papilas que se fusionan para formar una única cresta renal que desemboca en la pelvis renal (Fig. 11-1). Los cerdos, los grandes rumiantes y los humanos tienen un riñón multilobar (multipiramidal) con numerosas pirámides medulares y papilas. Las papilas desembocan en extensiones de la pelvis renal o del uréter llamadas cálices (menores o mayores) o en la pelvis directamente.

Pelvis renal

Los cambios metaplásicos en el urotelio del tracto urinario superior son relativamente infrecuentes. La metaplasia puede presentarse como una diferenciación escamosa o, con menor frecuencia, glandular. El proceso puede estar asociado a una inflamación crónica o a infecciones crónicas asociadas. Puede haber una transformación maligna en un carcinoma de células escamosas o en un adenocarcinoma. La delimitación del proceso metaplásico en los cálices menores no ha sido bien documentada hasta la fecha. Presentamos el caso de una paciente de 74 años que acudió con antecedentes de enfermedad renal crónica y piohidronefrosis aguda. La paciente fue sometida a una nefroureterectomía que reveló una metaplasia escamosa descamativa queratinizante en toda la pelvis renal y el tracto urinario superior con una terminación abrupta de la metaplasia en la unión de la pelvis renal y el cáliz menor (zona piramidal). La evaluación inmunohistoquímica documenta que el urotelio metaplásico se tiñe positivamente para CK5, antes de convertirse bruscamente en epitelio cuboidal simple en el cáliz menor (zonas piramidales) que se tiñe positivamente para CK7. En la unión de los componentes metaplásticos y las superficies del cáliz menor revestidas de forma cuboidal, el estroma subyacente mostraba una pérdida de la mucosa muscular ureteral con transición a un estroma de tipo parenquimatoso renal. Creemos que esta observación es única y potencialmente relevante para la etiología y fisiopatología de la metaplasia pelviana.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad