¿Cómo protegerse de la violencia doméstica?

La agresividad forma parte de la naturaleza humana. Todo el mundo se siente agresivo en algún momento de su vida. Sin embargo, cuando esta agresividad se vuelve incontrolable y los inocentes se convierten en víctimas de tu agresión, entonces se considerará violencia. Si tu pareja se vuelve agresiva cada día que pasa, y te encuentras escondiéndote de tu pareja, entonces tienes que tomar medidas.

Si estás cansada de que tu pareja abuse de ti, aquí tienes algunas cosas que puedes hacer para protegerte a ti y a tus hijos.

1. Denuncie al abusador

La forma más obvia de salir de la violencia doméstica sería denunciar al maltratador. Sin embargo, es más fácil decirlo que hacerlo. La violencia no se limita sólo a la agresión física, la tortura mental, las restricciones financieras y muchas otras formas también se consideran formas de violencia doméstica. Probar las formas intangibles de violencia puede ser difícil.

Sin embargo, varias líneas de ayuda y autoridades estudiarán su caso y le proporcionarán protección frente al maltratador.

2. Crear un plan de seguridad

La mayoría de los maltratadores tienen un patrón. Se sienten violentos a causa de ciertos desencadenantes. Si puedes evitar esos desencadenantes, haz todo lo posible por hacerlo. Sin embargo, a veces no puedes entender el punto desencadenante o el usuario se siente violento bajo cualquier circunstancia. En este caso, asegúrate de tener un plan de seguridad.

Busca formas de no estar disponible para el maltratador. Si no puedes salir de casa, ¿qué formas hay de que el maltratador deje de ejercer la violencia, por ejemplo, si el vecino llama al timbre? Formule un plan de seguridad y manténgase preparada para la situación.

3. Consultar a un terapeuta

Si la violencia doméstica está perjudicando seriamente tu salud mental, deberías consultar a un terapeuta. Un terapeuta puede ayudarte a calmar los nervios y a encontrar formas de afrontar mejor la situación en casa.

Leer más  Plantas del bosque mediterraneo

Como las sesiones de terapia son confidenciales, puedes compartir tus secretos y tus pensamientos sin temer ningún juicio. El terapeuta podría ofrecerte algunas formas alternativas de manejar la situación que tal vez no se te hayan ocurrido.

4. Considerar la posibilidad de salir de la relación

Siempre puedes optar por salir de la relación si las cosas se te van de las manos. La violencia doméstica es un delito prohibido que debe ser tratado legalmente. Puedes considerar contratar servicios legal por violencia domestica para que te ayuden en la situación.

También puedes consultar a un abogado de familia para que te ayude a salir de la situación.

5. Buscar ayuda de las autoridades locales 

Si conseguir el divorcio no es una opción para ti, siempre puedes consultar a las autoridades locales en busca de ayuda. Los asesores familiares locales, las autoridades policiales y otros hombres con poder podrían ayudarte con la violencia doméstica.

Puedes pedir a los amigos o compañeros de tu pareja que te ayuden a suavizar la situación o que lleven al maltratador a terapia. A veces, la ayuda externa puede facilitar las cosas mucho más de lo que crees. Sin embargo, debes asegurarte de que la parte que estás considerando es neutral en la situación, o entiende la gravedad de la misma.